miércoles, 23 de abril de 2014

MONAS DE PASCUA

Esta Semana Santa ha pasado volando.  Ha finalizado con la Pascua en la que se conmemora la Resurrección de Jesucristo.  Es la fiesta más importante para los católicos.  Es tradición en España que el padrino del bautismo regale a su ahijado para esta fecha "La Mona"  En muchas provincias es un brioche con un huevo duro, en Cataluña un pastel con una figura de chocolate que hace las delicias de mayores y pequeñas.

Este año he pensado, cogiendo la idea de mis maestras de Alice Cake Shop de decorar los huevos de chocolate y añadir algunas figuras en fondant para darle más colorido a la mona. Tengo que aclarar que las piezas de chocolate las compré en una chocolatería de mucha tradición de Sabadell, Genescà.  No son hechas por mi, por ahora.

Este año he descubierto, el porqué se coloca en las monas principalmente conejitos y huevos. Os dejo la leyenda que es muy bonita.

"Cuenta que cuando pusieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, dentro de la cueva había un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.

El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato, viéndolo; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. 

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.

Como los conejos no pueden hablar,
se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo.

Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres"

Os dejo reportaje fotográfico de las monas que he realizado.

El primer encargo fue una mona tipo "Sara" que antes en otra entrada os he puesto la receta, juntamente con una placa seregrafiada.




También me pidieron un huevo grande.

Para el sábado santo las primeras entregas fueron:


Un bizcocho de chocolate con relleno de buttercream de chocolate para Kike un gran seguidor del Español Club de Fútbol, por eso al bizcocho se le añadió la placa con el escudo de su club favorito.






Año tras año hay una vecina que me encarga las monas para sus nietos los cuales su marido es el padrino.  La primera más grande de dimensiones debía ser un bizcocho de chocolate cubierto con la swiss buttercream, pues hay alguno de sus hermanos que no les gusta mucho el chocolate.  Para el segundo de los nietos era al revés, bizcocho de vainilla relleno de buttercream de chocolate con leche.


Después me hicieron el encargo para unos niños pequeñitos para los tres debía de ser un bizcocho de vainilla relleno y cubierto de buttercream de chocolate con leche, pero con diferentes decoraciones.

La primera era para Isabelita y debía poner Feliz Pascua. 
 
La mona de Miguelito era  Miguelito, una monada de niño, escogí el motivo de un coche para su decoración pues le encantan los coches y más el  Rayo McQueen de Cars.


La última de las pequeñitas era para una niña que toda ella es una princesita, Cecilia, que recuerda a la Minnie Mouse de ahí su decoración.


Al igual que el año pasado el padrino de Santiago, hermano de Miguelito, también me pidió la mona para su ahijado. Ésta debía de ser bizcocho de vainilla pero la buttercream de chocolate blanco.   Y para la decoración me inspiré en uno de sus peliculas favoritas Toy Story, por eso decoré con fondant el huevo de pascua como si fuera el Sr. Potato.



Otro de los encargos que también tuve el año pasado y que han repetido este año es para una familia originaria de Alicante. Para esta encantadora familia realicé un red velvet con swiss buttercream y decoré una pelota de chocolate con el escudo del club de sus amores: el Valencia.






Otra de las monas que evocan la leyenda es la que me pidió mi hermano para obsequiar a su esposa Anna.  Ella viendo los pasteles tipo sara que había hecho le hicieron recordar su infancia, de ahí a que mi hermano le quisiera regalar esta mona.





Otra de las personas me encargó dos monass debían de ser bizcocho de vainilla relleno de frambuesa y ganache de chocolate. La decoración para la primera era un conejito con la cabeza sumergida por debajo del huevo buscando zanahorias,  el huevo lo decoré con glasa real y el conejito en fondant. La segunda era para una de mis hijas Mónica por eso lo decoré con una  M y el pigglet en fondant (recordando los dibujos de su infancia y qué tanto le gustaban) El Winnie no es fondant sino plástico. 






Por último el padrino de mi hija Lucía, José Mª, me encargó también su mona.  Red Velvet, cómo no, relleno de buttercream de chocolate y cubierto de swiss buttercream.  Para la decoración tuve una ayudante especial: Lucía que se atrevió con la manga pastelera hacer las rosas de alrededor.


Muchas gracias por confiar en mi y espero que os hayan gustado.