lunes, 31 de marzo de 2014

Capricho Salado: Tarta de queso

Tarta de queso
Ya sabéis que de vez en cuando hago alguna entrada de algún capricho salado que me ha sorprendido por su sabor y en este caso además por su sencillez. 

La receta de hoy la extraido de un libro de Le Cordon Bleu de tartas saladas.   

Si al relleno de esta sabrosa tarta se le añade un poquito de mostaza de Dijon, conseguirá que el sabor del queso varie ligeramnte y le dará un toque muy especial.  En esta ocasión utilicé otra variedad de mostaza de Dijón es A l'Ancienne de la marca Maille.  

El gusto de la tarta también se puede variar el tipo de queso que utilizamos para el relleno dándole un toque distinto según la variedad de queso. En esta ocasión utilicé queso manchego, que su sabor es un poco más suave.

Os pongo la receta original del libro.

Ingredientes:

250 gr masa quebrada
150 gr queso gruyère rallado
3 huevos
200 ml. de nata espesa
1 pizca de nuez moscada
1/4 cucharadita (recordar que estamos hablando 5ml.) mostaza de Dijon 

Modo de elaboración:

Precalentar el horno a 180ºC.  Engrasar un molde desmontable en mi caso es de 24 cm.  Estire la masa quebrada sobre una superficie enharinada, forre el molde ya preparado con ayuda de un poquito de masa quebrada sobrante presionamos sobre la parte de la pared ondulante, pasamos el rodillo para extraer la parte sobrante y finalmente con ayuda de un tenedor pinchamos el fondo para que pueda salir el vapor durante la cocción. Colocamos un papel de horno sobre la masa y ponemos en la superficie del papel legumbres secas (ya sea garbanzos o alubias) que cubran toda la base y la horneamos durante 10 min.  Retiramos el papel con las legumbres y horneamos de 5 a 10 min. más hasta que cobre color.  Retiramos del horno y dejamos enfriar.
Repartimos sobre la base de la tarta el queso gruyère.  Batimos los huevos con la nata, la nuez moscada y la mostaza. Sazonar con sal y pimienta.  Vertemos la mezcla por encima del queso.  
A continuación, horneamos durante 20 o 30 minutos hasta que esté cocida y dorada.  Una vez la sacamos del horno la ponemos sobre una rejilla hasta que se enfríe antes de extraerla del molde.
Se puede servir la tarta caliente o fría con una ensalada.